EL JUGAR COMPULSIVAMENTE ES PERJUDICIAL PARA LA SALUDSolo mayores de 18 años.
Lexington FayettePrograma de bonos para Argentina

Juego responsable

Apostar es entretenimiento con riesgo de perder dinero. Estas pautas te ayudan a mantener el control.

EL JUGAR COMPULSIVAMENTE ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD

Solo para mayores de 18 años.

Los riesgos son reales

Las apuestas implican riesgos económicos: podés perder el dinero que juegues. Los bonos no garantizan ganancias ni eliminan las posibles pérdidas. El juego no es una fuente de ingresos confiable ni una forma de resolver problemas de dinero.

Pautas para jugar con control

  • Antes de empezar, decidí cuánto dinero podés perder sin afectar tus gastos esenciales, y no lo superes.
  • Poné un límite de tiempo y respetalo.
  • No persigas las pérdidas: intentar recuperar lo perdido suele agrandar el problema.
  • Tomá pausas.
  • No juegues con dinero prestado ni para pagar deudas.
  • Evitá jugar si estás estresado, triste, enojado o bajo los efectos del alcohol.
  • Usá las herramientas de los operadores con licencia, como los límites de depósito y de tiempo, las pausas y la autoexclusión.

Señales de alerta

  • Gastás más de lo previsto o jugás más tiempo del que querías.
  • Ocultás o minimizás cuánto jugás.
  • Pedís dinero prestado o vendés cosas para seguir jugando.
  • Descuidás el trabajo, el estudio o a tu familia.
  • Te sentís irritable o ansioso cuando intentás dejar.

Dónde pedir ayuda

  • Línea 141Sedronar. Gratuita, anónima y disponible los 365 días del año, en todo el país. También atiende a familiares.
  • 0800-444-4000Programa de Prevención y Asistencia al Juego Compulsivo de la Provincia de Buenos Aires. Gratuita, las 24 horas.

También podés consultar a un profesional de la salud o al programa de juego responsable de la lotería u organismo de juego de tu provincia. Muchos de esos organismos ofrecen, además, programas de autoexclusión.

Si te preocupa alguien cercano

Hablale sin juzgar, contale lo que observaste y ofrecé acompañarlo a pedir ayuda. La Línea 141 también atiende consultas de familiares y personas cercanas.